En un salón de clase una profesora toma un libro, lo abre e indica a sus alumnos que lo lean y huelan. Acto seguido, el ejemplar pasa de mano en mano y es percibido por los alumnos que acatan el “ejercicio” sin entender aún el propósito del mismo y bajo la mirada atenta de la catedrática. Esta insólita, pero efectiva experiencia sucedió en una cátedra de la Licenciatura en Comunicación y fue la forma en que una docente buscó transmitir a su alumnado el valor del libro encuadernado, en una universidad plagada de capítulos y obras fotocopiadas.
Esta reminiscencia, quizá para alguno fuera de contexto, vino a mi mente cuando Sony presentó en sociedad su libro electrónico Sony Reader. El lanzamiento de este innovador dispositivo me hizo cuestionar cuál sería la opinión de aquella práctica profesora; aunque me atrevo a inferir que no debe haber recibido la noticia con mucho agrado.
"En los últimos años, millones de personas se han venido sintiendo cada vez más cómodas descargando y disfrutando medios digitales, por ejemplo libros electrónicos, pero hasta ahora no había un buen dispositivo que permitiera leer", declaró Ron Hawkins, vicepresidente senior de Mercadeo de Sistemas de Lectura Personal en Sony Electronics.
Teniendo en cuenta este electrónico público es que, en octubre de este año, la empresa Sony puso en venta el Sony Reader Portable System, un dispositivo con “tinta digital” E Ink que imita el texto en blanco y negro del papel tradicional. Este aparato que salió al mercado con un costo de 350 dólares, ostenta como diferencial, además de su similitud con el material impreso, su pequeño tamaño y su capacidad de almacenamiento.
Similitudes y diferencias
El Sony Reader cuenta con una memoria de 64 MB que permite recopilar alrededor de 80 libros, capacidad que pude ser aumentada con la ayuda de un Memory Stick o de una tarjeta de almacenamiento. El libro electrónico de Sony soporta la mayor parte de los formatos de texto del mercado (PDF, TXT y BBeB con DRM). Además, es compatible con archivos de audio en formato MP3 y AAC e imágenes en JPG. También permite leer archivos RSS, aunque no cualquiera, sino los "aprobados" previamente por la compañía.
Con 225 gramos de peso y 1,2 centímetros de ancho, el Sony Reader es más liviano y más delgado que una novela de bolsillo y permite leer 7.500 páginas continuas sin quedarse sin batería. Asimismo, su carácter electrónico permite que los usuarios con problemas de visión puedan ajustar el tamaño del texto aumentando o disminuyendo las dimensiones de la letra.
En relación a la lectura, el Sony Reader solo se pude leer con luz ambiente, lo que permite que el texto sea legible en diversos ángulos de visión, incluso al aire libre. Característica que lo torna más cercano al libro tradicional, pero que lo aleja de las comodidades de otros medios digitales como la computadora portátil o la palm, dispositivos que permiten una lectura confortable en la oscuridad de la noche con luces apagadas.
Cambio de paradigma. Objeto de culto.
Como todo producto, el libro electrónico lanzado por la empresa Sony tiene seguidores y opositores. Algunos, lo observan con el mismo recelo con que la humanidad miró los primeros ejemplares impresos en la Galaxia Gutenberg. Y otros, lo ven como un dispositivo más de bolsillo que adelgaza valijas y democratiza información. En mi caso, solo logro imaginar a aquella profesora tratando de que sus alumnos huelan las páginas de un libro digitalizado.
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