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Libro de Bárbara Díaz
 
El internacionalismo de Vitoria en la era de la globalización

Luego de la caída del muro de Berlín, el período posguerra fría estableció nuevas lógicas de funcionamiento y nuevos actores en el escenario mundial. Este mundo unipolar, caracterizado por la globalización, cada vez más imprevisible y para muchos más caótico, hace necesario un replanteo del orden internacional a partir de una reforma de la Carta de la ONU. En busca de una respuesta a este nuevo contexto, la historiadora Bárbara Díaz escribió el libro “El internacionalismo de Vitoria en la era de la globalización”; obra que propone la relectura del teólogo y jurista español Francisco de Vitoria como forma de pensar el nuevo orden global del siglo XXI

Universia (U)- ¿Sobre qué versa el libro “El internacionalismo de Vitoria en la era de la globalización”?

Bárbara Díaz (BD)- El libro trata sobre Francisco de Vitoria, un teólogo y jurista español del siglo XVI perteneciente a la llamada Escuela de Salamanca. Uno de los aportes más importante de este pensador trata sobre el derecho internacional. En mi libro lo que hago es traer al presente este pensamiento y contrastarlo con ideas de algunos autores estadounidenses contemporáneos- Francis Fukuyama, Samuel Huntington, Robert Kagan- como una manera de resaltar las posibilidades. Digamos que en la actualización de Vitoria podría haber una renovación del derecho internacional y del sistema internacional en general.

U- ¿Qué caracteriza a este mundo posguerra fría?

BD- Con la caída del Muro de Berlín el mundo bipolar se transformó en un mundo unipolar, algo a lo que el sistema internacional no estaba preparado. Ese mundo había sido creado, justamente, para el mundo bipolar de la pos-guerra. Además, la aparición de nuevos actores -como por ejemplo el terrorismo- hace necesario una revisión de la manera de actuar de las Naciones Unidas, para que esta realmente sea un sistema operativo.
Lo que se vio a partir del 2001 con las Torres Gemelas y las sucesivas intervenciones de Estados Unidos en Afganistán y en Irak, son muestras de cómo la potencia mundial quiere actuar al margen del sistema internacional. Es necesario reconducir eso para que sea realmente el sistema internacional el que actúe y no cada potencia por su cuenta.

U- Teniendo en cuenta que Francisco de Vitoria es un pensador del siglo XVI, ¿Por qué plantear su relectura en el siglo XXI?

BD- Vitoria vivió la primera globalización, que se dio después del descubrimiento de América, en la cual -por primera vez- se planteó a nivel filosófico el problema de la relación con otras culturas, que en ese momento eran las culturas indígenas, y cuál sería el modo más correcto de relacionarse entre estas. Y por eso su vigencia, porque hoy vivimos un segundo empuje globalizador. Hoy muchos opinan que las culturas son entes cerrados sobre sí mismos y que no hay posibilidad de comunicación. Por ejemplo, Huntington considera que cada civilización tiene que ser como un coto cerrado y que no hay posibilidad de que exista relación entre una y otra. Éste es un punto de vista muy pesimista a cerca del ser humano y acerca de las posibilidades de la sociedad universal. Por el contrario, el punto de vista de Vitoria es mucho más optimista al plantear cuáles serían las bases para disfrutar una buena relación entre culturas.

U- ¿Cuáles serían esas bases?

BD- Lo esencial es lo que él llama el “ius communicationis”, que viene del latín y quiere decir el “derecho de la comunicación”. Él plantea cómo los hombres son seres sociables y cómo esa sociabilidad no debe agotarse en el ámbito de un estado o de una cultura, sino que esa sociabilidad tiene que extenderse a todos los hombres. Él habla de intercambio que se puede producir entre culturas diferentes. Primero, el intercambio comercial, y entonces se refiere a la libertad de movimiento de las personas y a la libertad de tránsito -por los mares- para poder intercambiar bienes materiales. Y después dice que esa comunicación no solo se debía referir a los bienes materiales, sino con mayor razón a los bienes inmateriales. Entonces habla de las ideas y de la libertad que debe existir no solo de expresión sino en cuanto a la comunicación de las ideas entre una cultura y otra, y cómo eso puede enriquecer justamente a las culturas.

U- En el contexto internacional actual, este planteo parece algo utópico….

BD- Hay como dos clases de utopías. Las utopías que son realmente irrealizables, y que -creer en ellas- nos llevaría a vivir en un mundo como fuera del real. Y están las utopías en el sentido de un ideal a alcanzar. Yo creo que el punto de vista de Vitoria es el segundo tipo de utopía, y en ese sentido me parece que la utopía es muy buena. Si no tuviéramos esos ideales nunca avanzaríamos.

U- ¿El pensamiento de Vitoria está presente en algún exponente a nivel político?

BD- Leyendo el discurso del secretario general de la ONU, Kofi Annan, encontré ciertos ecos de estos planteos, aunque no sé si él los maneja o no, porque no lo he visto citado por él. Después, tuve la oportunidad de leer sentencias de un juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que sí se refiere extensamente a Vitoria y lo pone como fundamento de varios de sus opiniones. De todas maneras, me parece que en nuestro medio toda la Escuela de Salamanca ha sido bastante ignorada y creo necesario volver a estudiar -no solo a Vitoria- sino a otros pensadores de esa escuela. Realmente nos pueden dar muchas pistas y ayudarnos a manejarnos en el mundo actual.

U- En libro usted habla de la necesidad de un replanteo de la Carta de la ONU ¿Cuál es ese replanteo?

BD- En el tema de los planteos que se están discutiendo, un aspecto que me parece importante es el tema de la soberanía. Hoy en día solo se reconoce la soberanía de los estados como lo supremo, y a mí me parece que un nuevo sistema internacional tendría que relativizar la soberanía de los estados en beneficio de la soberanía de la comunidad universal. Porque mientras los estados sigan siendo absolutamente soberanos y acepten o no la decisiones de la ONU ,según les convenga o no a sus propios intereses, no estaremos realmente considerando una comunión universal, sino un conjunto de comunidades separadas.
Justamente, el aporte de Vittoria es plantear que exista una comunidad universal, lo que él llamaba el Totus Orbis. El orbe entero es como una república y como toda república tiene un derecho, que es el derecho de la gente, y por tanto, también tiene que tener una autoridad. Este es el punto débil que tenemos nosotros. Hay un derecho internacional que se cumple más o menos, y se necesita una autoridad universal que sea respetada por todas las comunidades estatales. Este es el núcleo de la reforma de la carta y también su escollo.

U- ¿Se está avanzando en esta reforma?

BD- No se ha avanzado en la reforma de la carta porque los estados no quieren desprenderse de su soberanía, y los últimos acontecimientos lo confirman. Aunque cuando realicé la investigación para hacer el libro estudié bastantes resoluciones de la ONU y hay algunos grupos de estudios que el secretario general de la ONU ha formado para estudiar estos temas de reformas de la carta. Respecto a lo que tiene que ver con la soberanía, hay textos muy claros de Kofi Annan sobre la soberanía, sobre la intervención humanitaria -cuando es lícito intervenir o no en otro estado.

U- ¿Cómo se hace para llevar a la práctica estas reformas?

BD- Desde el punto de vista intelectual se están haciendo avances, que me parecen importantes para plantear las cosas con claridad a la hora que los políticos decidan en un sentido o en otro. A mí me gustó mucho lo que dijo el Dr. Romeo Pérez en la presentación del libro. Él dijo que estos temas tienen que ser trabajados primero a nivel intelectual y académico antes de llegar a los políticos, ya que en general los políticos se manejan a corto plazo solucionando problemas y arreglando más o menos las cosas. Cuando en realidad hay que estudiar los asuntos a fondo y establecer vínculos académicos con personas de otras culturas. Entonces primero, hay que trabajar en los ámbitos intelectuales y académicos buscando un diálogo que lleve a mejores caminos para los hombres y después dejar que los políticos acompañen.

El libro se encuentra en venta en la Librería de la Universidad de Montevideo
Dirección: Prudencio de Pena 2440
Teléfono (02) 707 4461 int. 254
Precio: $ 200.

Bárbara Díaz es Doctora en Historia y docente en la Universidad de la República y la Universidad de Montevideo. Se ha especializado en Historia de las Relaciones Internacionales e Historia del Pensamiento Político.

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Agradecimiento
"Agradecemos la colaboración del Sistema Nacional de Información, en la figura de la Lic. Ana María Cherro, para la construcción de esta sección."
 














 
 

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